NANI NAVARRO

A pesar de mi manifiesta inclinación por el gusto por la combinación de los colores, a lo largo de mi infancia y adolescencia, mi talento parece que pasó totalmente inadvertido por  mis maestros plásticos y familiares.

Aún así, absorta en mi mundo infantil, me podía pasar horas mirando el efecto de los colores encima del papel y como encajaban o no entre ellos.

 

 

 

     

ALGUNOS DE MIS TALENTOS RECONOCIDOS

Contrariamente ocurrió con la música, que motivada por cierto gusto aristócrata de mi madre, me inicié a los estudios de piano desde una edad temprana, demostrando gran talento, a pesar de que el piano me ABURRÍA, así,  con mayúsculas.

No fue así con el violín, que empecé  a estudiarlo apasionadamente con 28 años y me acompañó los 7 años que viví en Varsovia. Creé el canal Abstenerse oídos delicados, para deleitar a mis generosas amigas, hasta que me di cuenta de la tortura que suponía para ellas escuchar mis nuevos conciertos, a pesar de que siempre recibía unas críticas estupendas. Amigas, claro.

PARA RUSIA, QUE FALTA GENTE

 

A pesar de la temprana muerte de mi padre, pasé una adolescencia feliz. Así que todavía no sé muy bien el motivo por el que  quise  estudiar Filología Eslava. Teniendo el conocimiento que tengo ahora, estudiaría filología brasileña y me apuntaría a todos los erasmus dirección Ipanema. Pero no fue el caso y acabé en estado de shock  estudiando con una beca en San Petersburgo y en Wroclaw (Polonia). Si algo tiene el este de Europa, es que nunca deja de sorprenderte, y la nieve blanca es siempre un lienzo de inspiración.

 

 

 

MONA

Después de trabajar 7 años en Varsovia como directora de una inmobiliaria, el verano del 2013, sentí que mi vida necesitaba un cambio. Mi trabajo ya no me motivaba, y quería probar mi propio negocio. Tenía experiencia en gestión de equipos, implementé el negocio en Polonia y había adquirido experiencia en el mundo de la empresa . Tras  viajar durante un año por India, Israel, Vietnam, entre otros, decidí que me dedicaría a otra de mis pasiones: La pintura.
Nadie ha dicho que los cambios sean cosa fácil, y cambiar tan radicalmente de vida, me exigió un gran esfuerzo que sólo  puedes hacer cuando te sientes enamorado de tu vocación. Creer y perseverar, así empezó todo…

 

  

¿POR QUÉ MONA?

Ay, Mona, Mona….

No puedo decir que he pasado  por esta vida sin haber vendido un cuadro. Siempre que he hecho una exposición, alguien se ha enamorado de alguna obra.  Sin embargo, el problema de  la vida de un pintor emergente, es que se puede pasar siendo emergente hasta el final de sus días.

Vivía en Varsovia (2006-2013) cuando empecé a coquetear con la idea de dedicarme a pintar terciopelo y seda mientras trabajaba en la inmobiliaria. Aunque mi trabajo de dirección era bastante creativo y muy motivador, necesitaba encontrarme con la pintura de una forma constante; la pintura tenía que ser mi vida. El objetivo estaba más o menos claro, el tema era cómo conseguirlo.

No fue fácil nada hacer el cambio profesional, ni tampoco el personal. Aunque Polonia no era el país donde quería pasar el resto de mi vida, hacía ya 7 años que vivía allí y parte de mi se había acostumbrado a aquel estilo de vida. Aún así, tomé la decisión de cerrar la etapa inmobiliaria, y en el 2013 volví a Barcelona con la idea de la seda rondando por mi cabeza, pero sin tener nada claro.

Me costó tiempo volverme a adaptar a Barcelona. Me sentía muy desubicada y me encontraba sin camino . Así que decidí que lo mejor que podía hacer era viajar, a ver si de este modo, veía la luz. Estuve 3 meses en la India, un tiempo en Vietnam,  Israel, volví a Polonia varias veces (por eso de la nostalgia, aunque se me pasó pronto), y entre viaje y viaje, hice varias exposiciones de pintura mientras me iba acercando más a mi proyecto.

nani navarro

nani navarro

Fue después del viaje a Vietnam ( verano del 2014), cuando empecé a visualizar el proyecto de MONA como una opción real de modo de vida.
La idea original era hacer sólo complementos (pañuelos de seda, cuellos, bolsos, etc), y así empecé. Alquilé un  espacio en Badalona donde hice mis primeras creaciones.

 

Así estuve casi medio año, hasta que mi curiosidad empezó a ir más lejos de los pañuelos. Buscaba pintar vestidos sobre la seda, y así nació la primera camiseta de MONA, que me costó la vida en verso. Vio la luz en la primavera del 2015. Momentos que no se olvidan 🙂

 

 

Estaba en Indonesia, cuando me surgió la oportunidad de hacer una colaboración con Charo Ruiz Ibiza. Hacía un desfile presentando la nueva colección en agosto, y quería color para complementar sus hermosos vestidos. Lo cierto es que ver mis pañuelos complementando los vestidos de esta gran diseñadora, fue uno de los momentos más estelares de MONA. Siempre agradecida de aquella experiencia.

          

 

Como han pasado tantas y tantas cosas en estos tres últimos años, te lo voy a resumir en que MONA crece, se afianza, y su personalidad y carisma empieza a tener un nombre en el mundo de la moda.

Gracias a  muchas cosas, pero en especial, a tí.

¿Por qué MONA?

Uy qué mono, pero esto es moníssssimo, mira qué monada… Mono, mono !!

¡¡¡¡¡Tú si que eres MONA !!!!